Chris Colfer: de Glee a la fama mundial. [Mr. Porter]

¿Ya dejaron de babear por el más reciente photoshoot de Chris? Ahora va la entrevista para Mr. Porter que acompaña esa grandiosa sesión de fotos.

Sentado allí, con su flequillo parecido al de Tintín, delgado y alto, cavando en las patatas fritas con guacamole en un café vacío de temática mexicana de West Hollywood, el señor Chris Colfer se ve perfectamente tranquilo. Pero aquí está la cosa – no debería estarlo debido a que el señor Colfer tiene mucho más que esperar que frituras hechas de tortilla.

“Sí, a finales de la próxima semana – bueno, un poco después eso – tengo que escribir una novela”, dice en su característica voz aguda. “No he empezado todavía. Ni siquiera estoy bromeando.”

Él es mejor conocido como el actor que interpreta a Kurt Hummel, el contratenor gay en Glee, uno de las series de las que más se habla en la televisión. Cuando su creador Ryan Murphy decidió que Kurt debería ser atormentado en la escuela la actuación de Colfer fue tan bien interpretada que recibió un Globo de Oro, fue invitado a la Casa Blanca y es una de las 100 personas más influyentes de la revista Time en el mundo. Ese es el Chris Colfer que la gente conoce.

Y, sin embargo, resulta que el actor de 22 años también es un gran escritor.

“Ya escribí un libro, es para niños”, dice. “The Land Of Stories. Sale este mes. También estoy escribiendo la secuela que se espera salga el próximo año.” Durante la primera temporada de Glee escribió una película, Struck by Lightning, que él produjo y protagonizó, junto a Christina Hendricks, de Mad Men, entre otros. “Es una comedia de humor negro para los adolescentes. Y he escrito otra película, pero es clasificación R y toma vida en un asilo de 1930.”

“Ah, y mi agente me pidió que adaptara un libro para los niños en una obra de Disney. Escribí eso en un fin de semana Sí – Un guión de 90 páginas en dos días. Fue demasiado loco.”

¿Un guión en dos días? Con razón no está entrando en pánico acerca de su novela. Uno podría pensar que Glee fue un montón de trabajo por su cuenta con todos esos números de canto y baile. Pero la verdad es que la vida en el set implica una gran cantidad de espera entre escenas. “Cuando estábamos entre escenas o tomas, o si se cambia la iluminación o lo que sea, sólo quiero ir a sentarme en algún sitio y escribir”, dice. “Mis compañeros de reparto se refieren a ella – con amor, por supuesto – como El rincón del genio Chris.”

¿Quizás su próximo libro debería tratar sobre como pasar el tiempo?

“En realidad ya terminé ese mientras hablábamos” dice sonriendo “¡Lo estaba escribiendo debajo de la mesa!”

Es un ritmo de trabajo frenético para un joven de 22 años, pero el señor Colfer siente agudamente como el reloj está corriendo.

“Es la historia de la hormiga y la cigarra”, dice. “La hormiga recoge alimentos durante todo el verano, mientras que el saltamontes se la pasa jugando, y luego llega el invierno -. Bueno, yo soy la hormiga, siempre tengo miedo de que el invierno esté sobre nosotros.”

Por ‘invierno’ significa el final de su fama, esta plataforma gloriosa que Glee le ha ofrecido. “Cada actor tiene una vida útil”, dice. “El próximo año, podría pasar de estar en la punta de este gran movimiento a el chico que solía estar en Glee.” Así que todo lo que está haciendo es hacer heno. Está aprovechando su momento – y ¿quién podría negar que éste es verdaderamente el momento de Chris?

En un año en el que los temas sobre gays estaban en el frente de la conversación nacional – asuntos como el matrimonio gay, y la intimidación de los adolescentes homosexuales – Glee fue sin duda la serie más gay de la televisión, y Colfer estaba interpretando al personaje más gay en Glee. Y, de repente, se iba a reunir con el Presidente. ¿La manera en la que resultaron las cosas fue una sorpresa?

“Oh, totalmente”, dice. “Fue increíble. Creo que empezó cuando salió en el episodio Kurt le dice la verdad a su papá y él lo aceptó. Y recuerdo cuando leí por primera vez el guión. Yo quería jugar todas las emociones de ser expulsado de la casa, con todas las lágrimas y el drama. Y me dije, ‘¡maldita sea, nunca voy a conseguir un Emmy ahora!’ ”

Hoy recibe 500 cartas por semana, muchas de ellos conmovedoras historias de los adolescentes incomprendidos que han huido de su hogar, o amigos de los jóvenes que se han suicidado. “Tengo montones y montones”, dice.

Pero en el lado más ligero, se ha codeado con más de un ídolo de la infancia. “Al principio yo le decía a mis amigos que conocí a la persona que hizo la voz de Scooby-Doo Entonces esas historias se convirtieron en: ‘Meryl Streep me dio un beso en la mejilla.’”

Esperen, ¿qué?

“Estábamos en una entrega de premios, y la ‘atacamos’. Tan pronto como se puso de pie, todo el elenco la rodeamos como pirañas y nos tomamos una foto con ella.”

Es un cliché pero es verdad: el Chris Colfer tiene que pellizcarse a veces. Caminar por la alfombra roja, como el hijo de un electricista y una enfermera de la pequeña ciudad agrícola de Clovis en California, es una gran cosa. Se llamó a sí mismo Cinderfella en los Globos de Oro del año pasado, y todavía se siente de esa manera.

Clovis no era el ambiente ideal para un chico como Chris. “Es una especie de ciudad del rodeo”, dice. “Cada año, mi mamá y mi papá me vestían con camisas vaqueras y pantalones de mezclilla y sombreros, y yo sólo tenía que sentarse y sudar mientras que alguien luchaba con una vaca. ¡Fue un infierno! ¿Sabes lo que es mutton bisting?”

Um…

“Suena perverso pero lo que hacían era que en el espectáculo de medio tiempo agarraban a un niño de cinco años, lo amarraban a una oveja y lo dejaban a su suerte. Quien pudiera aguantar más tiempo se ganaba un par de botas vaqueras. Mis padres trataron de obligarme pero no me deje, luego los amigos de mis padres trataron de convencerme diciendo que me compraría la oveja, ¡yo no quería una oveja!”

Y cuando no era la semana del rodeo, Chris estaba siendo intimidado en la escuela. Él era una estrella en el teatro de la escuela, pero eso no importaba. Su voz sonaba como si hubiera inhalado helio y era un niño gordo. “Yo era acosado en la escuela todos los días, me decían ‘marica’, me pegaban cosas a la espalda”, dice. Y cuando se iba a casa no quería ser una carga a sus padres con sus problemas. Tenían las manos llenas con su hermana más joven que sufre de una forma severa de epilepsia, a veces tiene 50 convulsiones en una hora.

“Durante la mayor parte de mi adolescencia estaba en mi habitación escribiendo o viendo cosas que no se debería ver en la televisión, como Nip / Tuck. Y estaba obsesionado con los superhéroes. Tuve esta etapa donde quería para ser rescatado. Los otros niños querían ser Superman, pero pensé que Lois Lane era mejor.”

Y fue rescatado. A los 14 años se fue a Los Angeles para hacer audiciones de “cualquier chico de preparatoria que necesitaran”.

Pero siempre lo rechazaban. Estuvo luchando por cuatro años hasta que audicionó para Glee. “Estaba haciendo la audición para Artie. Y no la obtuve, obviamente, y eso fue todo.”

Pero Ryan Murphy vio algo en Chris – él notó en muchas maneras que Chris era uno de los chicos de Glee, un adolescente gay que ama el teatro y es molestado en la escuela.

“Así que inventaron un personaje para mi. Crearon a Kurt para mí. Esas son las dos experiencias de mi vida que simplemente no puedo creer. Esa es una. Los Golden Globes es otra. No puedo creer que sucedieron.”

Acerca de Sam & TV.

Si tuviera la misma dedicación y entrega ante la vida que cuando comienzo una serie de televisión, ya habría conquistado el mundo.

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